Protocolo

El protocolo de acción con el cliente incide en la ORGANIZACIÓN de las defensas, recursos y salud del cuerpo, así como en la COMPRENSIÓN de su estado, dirección, objetivos en la vida y su situación en el mundo.

Se trata de devolverle al cuerpo su referencia interna, cosa que no le puede dar ningún fármaco o sustancia diferente a él mismo.

La técnica mide los niveles energéticos del individuo y sirve para modificar aspectos que pueden llegar a generar procesos patológicos en el sujeto.

Durante la sesión el cliente se serena, se relaja y obtiene una sensación de calma y tranquilidad.

El facilitador solo sigue el ritmo del cambio de vibración en la arteria que emite la persona en la camilla y, a través de este y con el protocolo específico, va separando los filtros que la persona necesita; estos se colocan en su lugar correspondiente y pasa la información a través del fotón, que sería como decir: del átomo a la célula.

Un fotón es la partícula elemental responsable de las manifestaciones cuánticas del fenómeno electromagnético (emite una longitud de onda).

Así pues, el protocolo de PH:

  • Nos muestra el nivel  en el que se necesita actuar; nos muestra los órganos y sistemas implicados en el malestar del sujeto y en qué nivel se necesita actuar en cada uno: físico, energético, mental, emocional o espiritual.
  • Nos indica cuando una cuestión es psicosomática (porque define los elementos de la situación y los conecta en una relación saludable en el Cuerpo de los Programas del sujeto) y los elementos, circunstancias o personas que intervienen en su proceso y desde cuándo se originó.
  • Nos precisa POR QUÉ la persona está como está y CÓMO ha llegado ahí y QUÉ ha de tener en cuenta para sanarse.
  • Nos aclara hasta qué punto lo psíquico y lo relacional están implicados en la situación actual de la persona.
  • Pone en evidencia nuestros patrones de funcionamiento y cambia las bases energéticas en las que estaban enraizados facilitando así su transformación.
  • Se muestra eficaz en la mejora de las relaciones entre padres e hijos, facilitando la visión de otros ángulos de la situación o experiencia.
  • Organiza el ARMARIO en el que hemos dejado nuestras experiencias, logrando otras formas y perspectivas de comprensión de los mismos acontecimientos.
  • Favorece el desarrollo de la  masculinidad o feminidad según el caso, consolidando el futuro emocional y la pareja.
  • También es eficaz en exponer las causas por las que una pareja no tiene el éxito deseado en la relación; o un individuo no halla el éxito deseado en su vida.
  • El sufrimiento psíquico-emocional viene de los procesos de identificación de los que la PH nos facilita la liberación.
  • Se puede conocer la relación del sujeto consigo mismo, con sus padres, con los demás; sus posibilidades de relación con lo masculino y con lo femenino, y su personalidad.
  • Al ayudar a que la persona resuelva su regeneración física, su autoestima, su valoración y su nivel de respuesta ante los acontecimientos que vive, y al liberar su ego de identificaciones restringentes, la persona avanza en su verdadera comunicación con los otros, logrando afinar su Identidad, conectar con su auténtico si mismo y sentimientos y consolidar una personalidad masculina o femenina autónoma y digna.
  • En este sentido, para ciertas personas, caer en la cuenta de que en la vida tenemos un número de Objetivos concretos que conseguir, y un Modo de conseguir cada uno, así como una Necesidad Psico-biológica de Integrar el Valor de lo Logrado, consolida y eleva su sentimiento de Realización y Sentido de Vida.

Así pues, con las sesiones de la PH, la persona no sólo avanza en la salud física sino también en la construcción y consolidación de su individualidad, su masculinidad o feminidad, del carácter, y la personalidad.

Por esto, decimos que la PH junto a la PHE OP y la BIOCUÁNTICA transforman la autobiología y la autobiografía al comprobar cada día cómo las personas cambian su vida.