La dualidad de la luz

La vibración que utilizamos en la Técnica Holográmica es la vibración de la luz.

La luz tiene una naturaleza dual, puede actuar en forma de onda o en forma de partícula.

Hasta principios del siglo XX, se consideraba que la luz se comportaba como una onda pero a principios de siglo, Plank y Einstein descubrieron el principio “corpuscular” de la luz. Plank descubrió que la energía de la radiación calorífica se emitía de forma discontinua, en forma de lo que él llamó “paquetes de energía” y que posteriormente Einstein llamó cuantos.

Los cuantos de luz (que dieron nombre a la teoría cuántica) son considerados como unas partículas muy especiales que no tienen masa, viajan siempre a la velocidad de la luz y se llaman fotones.

El aparato que se utiliza para medir la luz es el fotómetro, el cual cuenta los fotones que recibe, midiendo la intensidad de la luz.

El espectofotómetro es un aparato que mide la intensidad de los diferentes colores que conforman una muestra, un trocito de pintura. De manera que separa los colores según la mezcla de colores que tenga.

La luz se encuentra entre 400 y 700 nm dentro del espectro electromagnético y contiene todos los colores visibles.

La luz es pluridireccional, se propaga en todas las direcciones y en todos los medios, también en el vacío, y no está sujeta al fenómeno de la gravedad. Hay una uniformidad en la transmisión de una onda de luz, que se puede medir, y su velocidad es constante.

La ventaja de trabajar con la luz y los fotones, es su estabilidad y su constancia, que hace de ellos un instrumento muy bueno para medir, el cual no tiene que estar sujeto a terceros técnicos que tengan que corregir y afinar la maquinaria modificando el resultado y dando un posible error.

Como hemos dicho antes, lo que utilizamos en la Técnica Holográmica, es la vibración de los colores (la luz en todo su espectro) y lo medimos a través del pulso.

Hemos de recordar que cada color tiene una vibración y una longitud de onda, que estamos trabajando con algo que nos va a dar una información vibratoria y esta información vibratoria será distinta en cada color y provocará una reacción distinta en el organismo. Estas reacciones las vamos a medir a través del pulso, el VAS.

Para medir estas vibraciones, utilizaremos unos filtros de colores formados por gelatinas coloreadas, que son muy estables y siempre vibran a la misma longitud de onda.